Primero de
Enero 05.50 de la mañana, un joven observa el mar a través del cristal del parabrisas mientras conduce
su auto a gran velocidad por el circuito de playa; durante todo el día realizó
múltiples actividades que pudieron motivar un estado de cansancio en él, las
condiciones climatológicas no eran las más favorables ya que una leve niebla
acompañada de una garúa hacían que la vía no fuera tan segura para transitar,
la iluminación a esa hora del día no permite una buena visibilidad; pero aún
así el joven aumenta la velocidad de su automóvil superando largamente el
límite reglamentario, alentado tal vez por alguna copa de licor ingerida
durante la celebración del nuevo año o el apuro de llegar prontamente a su
destino, el cual finalmente encontró luego de apartar la mirada de la vía y una
mano del volante para atender una llamada que ingresaba a su teléfono celular
sin percatarse de la curva que tenía al frente, estrellándose contra unos
bloques de concreto y posteriormente contra un poste de alumbrado público que
acabo con su vida, con la esperanza y con la ilusión.
En los últimos días se
viene observando en nuestro país un incremento alarmante de accidentes de
tránsito, personajes del arte, política y deporte o simplemente escolares en un
viaje de promoción, familias que regresaban a sus hogares felices luego de un
día de playa o el taxista que buscaba el diario dándole a la "caña"
para sobrevivir, han sido los actores principales de esta tragedia moderna.
Miles de personas mueren
cada año victimas de accidentes de tránsito, miles de millones de soles en
perdidas materiales y horas/hombre consumidas por este terrible mal de nuestros
días; tal es el alarmante incremento de
estos eventos que en nuestro medio ya se habla de los accidentes de tránsito
como una de las causas de muerte que escapa al control de las autoridades
encargadas de velar por la salud de la población convirtiéndose en una
verdadera EPIDEMIA.
Pero ¿Porque tantos accidentes de
tránsito?, ¿Se
pueden evitar estos hechos lamentables?
La respuesta
definitivamente es SI; pero esto no se logra como muchos creen con una buena
señalización, la renovación del parque automotor o la construcción de una red
vial moderna y segura; estas medidas indudablemente contribuirán de alguna
manera a aliviar parte del problema pero no le darán una solución definitiva,
ya que el principal factor causante de accidentes es la acción osada y carente
de lógica del hombre al hacer uso de las vías de circulación o lo que conocemos
también con el nombre de IMPRUDENCIA.
En nuestro país debido
al desequilibrio existente entre los elementos del tránsito (hombre, vía y
vehículo) los conductores han desarrollado habilidades y destrezas que le
permiten sobrevivir en este difícil medio de conducción, hasta podría decirse
que han desarrollado un "sexto sentido" especial que le permite
percibir el peligro aun antes que este se haga evidente, sortear obstáculos
ocultos y hasta presentir las intenciones de los demás conductores para así adelantarse
a sus acciones; esto debería calificar a los conductores peruanos como los
mejores del mundo pero esto no es así ya que a pesar de esa "habilidad y
destreza" el problema de los accidentes de tránsito sigue en aumento ya
que de nada sirve el instinto sin la aplicación de técnicas de conducción
capaces de convertirnos en conductores seguros y reglamentarios, estas técnicas
son lo que se conoce como MANEJO DEFENSIVO.
El manejo defensivo se
fundamenta en la desconfianza total y absoluta de todos los usuarios de la vía,
desconfiar del impredecible peatón, de las señales de tránsito, de las
indicaciones del policía, de la respuesta de su vehículo y sobre todo
desconfiar de los demás conductores ya que nadie puede precisar el conocimiento
y prudencia que estos posean; el conductor defensivo solo puede confiar en
alguien muy especial: en SI MISMO.
Son las 06.10 de la
mañana del primer día del nuevo milenio, los medios de comunicación ya llegaron
a cubrir el "evento", pero el día de hoy a diferencia de los otros
1,250 que murieron el año pasado se trata de alguien famoso, se necesitan por
lo tanto fotografías con primeros planos impactantes con mucha
"sangre" y mucho "dolor" para ser comercializadas en las portadas
de los diarios; entrevistas a los
familiares del fallecido, personajes del ambiente o, los famosos especialistas en la materia
que solo aparecen cuando el caso tiene connotación por la fama y popularidad de
que goza el participante. Se harán también detectivescas investigaciones que
darán nuevas "luces" sobre los hechos. Durante días se comentará
hasta que deje de ser noticia, algún nostálgico dejará una flor o una estampita
en el lugar del accidente que luego volverá a ser solo un poste más en el
circuito de playas como la cruz de la Vía Expresa o la capilla en Pasamayo. Pero
si todo en la vida ocurre por alguna razón, si todo hecho encierra una
enseñanza creo que la de este lamentable acontecimiento sería que, detrás del
volante de un vehículo no eres poderoso, que ni tu fama ni tu dinero te
protegerán, que eres tan vulnerable como el que más y que, tu y solo tu puedes
hacer que la vida siga y que la esperanza y la ilusión continúen.
