sábado, 1 de agosto de 2009

Los “EMOS” y el Tránsito

Días antes de la puesta en vigencia del nuevo Código de Tránsito y, ante el inminente incremento del monto de las multas junto con la implementación del draconiano sistema de puntos, un buen amigo preocupado por lo que se veía venir me dijo:
- Deberíamos enviar cartas a la defensoría del Pueblo o a la Asociación de Protección del Consumidor, para que se pronuncien sobre el tema y de esa manera evitamos que se aplique esta norma.
A lo que contesté
- ¿Y porque también no le pedimos su opinión a Gastón Acurio o a Magali Medina?
Desconcertado por mí respuesta dijo:
- Es que ellos no podrían opinar ya que no saben nada de tránsito.

Esa era la respuesta que quería escuchar!
Las opiniones vertidas por tan ilustres personajes, que si bien es cierto son líderes de opinión, no nos servirían de mucho ya que no conocen del campo operativo del tránsito.
Las respuestas del ser humano ante un hecho pueden oscilar en torno a la dicotomía de lo RACIONAL y lo EMOCIONAL.
Somos emocionales cuando reaccionamos en base a nuestros sentimientos o impulsos y racionales cuando actuamos de manera lógica coherente, meditando nuestros actos y la repercusión que estos tengan en el tiempo.
Tenemos naturales emociones de indignación y búsqueda de justicia (llámese venganza) cuando vemos como los conductores transitan dentro de la mayor impunidad poniendo en peligro a la población, llegando hasta a ocasionar la muerte de inocentes.
Los publicistas apelan al lado emocional de una persona a fin de que decidan la compra de un producto. Hoy sabemos, que los políticos aplican muy bien estos principios tratando siempre de enganchar el lado emocional de la población a fin de lograr su apoyo, simpatía o aprobación.
En el Ministerio de Transportes y Comunicaciones se propuso que, ante los graves problemas de accidentes de tránsito con muerte en las carreteras del país, se implementara el PLAN TOLERANCIA CERO. Juzguen por los resultados si dicho plan fue una respuesta emocional o racional al problema. (Me pregunto si antes había tolerancia uno, dos o tres; siempre pensé que el incumplimiento de las leyes era intolerable dentro de un conjunto social organizado racionalmente).
Hoy, ante la evidente ineficacia de su “PLAN”, propone mediante la promulgación de un dizque “Código de Tránsito” el aumento de las sanciones por infracciones al tránsito como “la medida” que va a solucionar el problema.
Me conmueve la candidez de aquellos que esperan expectantes los resultados de esta medida, que, sin ser agorero ni pitoniso creo que no dará el resultado esperado; ya que como dije en un artículo anterior, la cosa no es cobrar más sino fiscalizar mejor.
Me explico, si la velocidad es la principal causa de muerte es lo primero que deben fiscalizar en forma eficaz (con medios electrónicos) y verán como disminuimos la cantidad de accidentes de tránsito.
Los medios de comunicación, también actúan en forma EMOCIONAL; se indignan con justa razón ante la muerte y la impunidad, pero no forman corriente de opinión para tomar medidas racionales a fin de solucionar el problema.
Veo en la TV, los diarios y escucho en la radio a ilustres especialistas en transporte pontificando sobre la forma de evitar los accidentes de tránsito (PLOP!).
Estos “especialistas” darán más respuestas emocionales sobre el particular, mientras la inseguridad se vive en las calles y el Ministerio de Transportes siga haciendo ensayos para hallar una solución al problema.
Que Dios nos agarre confesados.

PD: (¿Se han dado cuenta que tenemos una Comisión de Transportes en el Congreso, un Ministerio de Transportes en el Ejecutivo y una recientemente creada Superintendencia de Transporte, encargadas de dar solución a los problemas del TRANSITO?.
Espero por el bien de la ciudadanía que Gastón y Magali se unan a estos cuadros técnicos.

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